El uso de las nuevas tecnologías no solo afecta a la vida cotidiana, a la medicina, al comercio… También está teniendo un gran impacto en el aumento de la productividad y rendimientos de los cultivos. 

Esta innovación garantiza aumentos en la producción de alimentos sin afectar a los recursos naturales. Estas nuevas herramientas van desde el uso de imágenes multiespectrales, uso de aplicaciones, drones, semillas resilentes y labranza cero.

¿A qué herramientas nos referimos?

  • Uso de imágenes multiespectrales. Es decir, a las imágenes que han sido tomadas por los drones. Como hemos comentado en varias ocasiones, estas imágenes dan una información totalmente valiosa: de qué se compone el suelo, la humedad, temperatura, la nutrición que necesita el cultivo…
  • Uso de las aplicaciones. Desde el uso de aplicaciones móviles que nos dan información sobre el tiempo atmosférico, comportamientos de plagas… Esto nos permite programar un riego eficiente, cómo y cuándo aplicar un insecticida…
  • Semillas resilentes. Es decir, semillas de alta calidad capaces de resistir al cambio climático y al calentamiento global.
  • Labranza cero. Con un uso adecuado de herbicidas, conseguimos evitar las molestias malas hierbas y conservar la fertilidad de la tierra. Esta técnica evita la erosión del suelo, al dejar de mover la tierra se conservan los minerales y nutrientes. Evitamos pues un gran impacto en el ambiente.