Las medidas hacia alcanzar la máxima sostenibilidad en el sector de la agricultura cada vez están más desarrolladas. Como comentábamos en antiguas publicaciones, en el campo también se está produciendo una gran orientación hacia los cultivos sostenibles.
Expertos de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, han conseguido demostrar que ahorrar entre un 20% y un 30% en el cultivo de olivos sí es posible. En los protocolos de cultivo, se hablaba anteriormente sobre los apartados fitosanitarios o el uso de fertilizantes pero pocas veces se reparaba en la cantidad de agua necesaria para el riego.
El objetivo del índice de hidrostenibilidad es conseguir que el agricultor diferencie su producto al estar cumpliendo con prácticas que reducen el impacto de la agricultura con el medioambiente. La forma de aplicar este índice es muy sencilla: aplicar las pautas para un riego deficitario sin que se vea mermada la calidad del producto.
También han demostrado expertos que aquellos aceites que vienen de árboles bajo condiciones de estrés hídrico tienen mayor cantidad de antioxidantes: sabores más intensos.
En cuanto a este indicador, también ha sido probado en el cultivo de almendros, los resultados obtenidos señalan que las almendras resultantes tienen las mismas cualidades nutricionales.
