Escuchamos diariamente hablar sobre la influencia que tienen las tecnologías en nuestras vidas cotidianas, pero poco se sabe sobre la revolución digital en la agricultura.
Aunque la mayor parte de inversiones tecnológicas vayan hacia sectores más comerciales, el sector agrícola necesita aún un ‘empujón’ en materia tecnológica.
En zonas como puede ser América Latina, la industria se ha enfrentado a desafíos en los que la escasez de tecnología suponía un gran atraso. Las mejoras tecnológicas en el sector agrícola apuestan por dos principales objetivos que son: aumento de la productividad y reducción de la dependencia laboral.
Estos objetivos se están intentando superar mediante la integración de agricultura con tecnologías que proporcionan:
- sistema de apoyo en la toma de decisiones
- Monitoreo de granjas
- Manejo de cultivos
- Mejora de los ingresos de los hogares agrícolas
- Producción agrícola
- Mejora en la eficiencia del sistema agrícola
Entre estas tecnologías encontramos: sensores inalámbricos, computación en nube, comunicación máquina a máquina, inteligencia artificial, Big Data, análisis predictivo, robótica y drones.
Un gran auge está teniendo en los últimos años el desarrollo de aplicaciones móviles para poder monitorear cultivos, controlar la humedad… Con esto conseguimos una gran acumulación de datos sobre los cultivos que estamos desarrollando, los cuales pueden apoyar a la toma de decisiones por parte de los productores.
