La agricultura sostenible, en crecimiento en España.

2020 se presenta como uno de los años en el que tanto empresas como personas apostarán una vez más por hacer un país más ecológico y más sostenible. Vigilar nuestras acciones hacia la sostenibilidad es una de las tendencias que más se están adoptando en los últimos momentos y el campo de Andalucía no se encuentra exento de seguir estas tendencias. 

A pesar de que esta corriente de pensamiento más ecológica ha llegado más tarde a España que a otros lugares europeos, estos cambios se están haciendo notables en la sociedad y cómo no, también en la agricultura.

Numerosos profesionales apuntan que la agricultura del futuro es una agricultura orientada en gran medida hacia la sostenibilidad y hacia la agricultura ecológica. Ya en 2015, se tenía en cuenta que España era el país europeo con mayor superficie de agricultura ecológica (Mapama, 2015)

¿Cómo podemos entender este giro hacia la agricultura ecológica? 

En primer lugar, dividiremos los objetivos que ésta persigue. El primer objetivo sería que el cultivo aproveche al máximo todo aquello que el entorno le ofrece y evitar o disminuir el empleo de materiales tóxicos. En segundo lugar, conseguir mantener la demanda de productos agrícolas y que el precio de los mismos no se encarezca en exceso.

¿Cuáles son las claves?

Como hemos comentado con anterioridad, el desarrollo de este sistema de agricultura sostenible se debe a un cambio en las tendencias de consumo hacia la sostenibilidad y a cómo no, intentar minimizar la huella ecológica lo máximo posible. 

La agricultura ecológica ha crecido tanto en los últimos años que ha dado lugar a la aparición de nuevos tipos de agricultura, manteniendo siempre el objetivo de preservar el medioambiente.

Entre las tendencias presentadas se encuentran las siguientes:

  • Agricultura Biodinámica. Pretende integrar los cultivos y la ganadería para conseguir un uso eficiente de todos los recursos.
  • Permacultura. Los agriculturos intentan aprovechar al máximo los recursos y además hacerse más autosuficientes. Reciclar los materiales y cultivar productos adecuados al clima en el que se encuentran es una de sus claves. Este tipo de agricultura pretende apostar por los cultivos agrícolas de cada zona y eliminar a los intermediarios en los procesos de venta.
  •  Abonos orgánicos, minerales o vegetales. Tras la demostración de los daños que pueden llegar a provocar los fertilizantes y abonos artificiales, las empresas han apostado por el empleo de materiales menos nocivos (o nada nocivos) con el medioambiente.  

Actualmente, no se debe dudar de que la agricultura sostenible es el futuro de nuestra agricultura actual y por tanto de nuestra economía… 

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